miércoles, noviembre 10, 2010

Participación Ciudadana, es bueno siempre recordar un poco

Los “Niveles de Participación Ciudadana” se refieren a los distintos grados de participación, según una escala progresiva de involucramiento en las posibilidades de influencia en la gestión pública, Como base se ha tomado la clasificación entregada por la Subsecretaría de desarrollo Regional y Administrativo (SUBDERE), que consta de 6 niveles de participación ciudadana y que con anterioridad se ha revisado en el presente trabajo. Esta clasificación se ha complementado con otras clasificaciones, pero manteniendo integra la estructura dada por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo.

1. Nivel de Información: Esta modalidad es señalada como un nivel que no corresponde exactamente a un nivel de participación, sin embargo se incluye ya que corresponde a una condición básica para la existencia de los siguientes niveles. El presente nivel implica proveer información sobre el tema en cuestión, información que por lo demás es de carácter unidireccional y no existe posibilidad de retroalimentación o negociación por parte de la ciudadanía. No obstante lo anterior, la autoridad pública debe asegurarse que la información que está entregando tenga una difusión adecuada, sea oportuna, esté completa y que sea accesible para la ciudadanía.

Al encontrarse con una ciudadanía formada e informada, entonces ésta se convierte en una contraparte ideal para que la institucionalidad la incorpore en la formulación, gestión y evaluación de las políticas públicas. Si la institución genera flujos de información, constantes y suficientes para poder formarse y educarse. Entonces es muy probable que se genere una tendencia a involucrarse más en los asuntos públicos por parte del ciudadano.

Algunos Ejemplos de Instrumentos y Herramientas:
 Educación cívica.
 Internet (sistemas de información estructurados)
 Centros electrónicos automáticos de consulta instalados en instituciones y otros lugares públicos.
 Cuentas públicas de la autoridad.

2. Nivel de Opinión o consulta: Este tipo de participación busca que la opinión ciudadana se incorpore, en algún grado predefinido por la institución, en el diseño de las políticas, los instrumentos de planificación, en la definición de las formas de gestión y en el control social de sus compromisos públicos.

En una propuesta de SEGPRES (2001) se le denomina Consultivo-Propositivo, en donde se explica que la idea principal de este nivel es recibir opinión y posturas respecto de un tema a través de preguntas, sugerencias e ideas que se establecen en una relación bidireccional entre quien efectúa la consulta y quien responde. Junto con la anterior, la sociedad civil también puede formular propuestas a los diferentes ámbitos del gobierno. En este nivel se destacan dos sub-modalidades: El subnivel Consultivo-Propositivo sin respuesta obligatoria, cuyo objetivo es recibir opiniones respecto de un tema, pudiendo ser estas opiniones solicitadas o ser recibidas sin mediar consulta explícita, no existiendo otros pasos en este subnivel que vinculen al ciudadano y sus opiniones con quien las recibe. Un segundo subnivel, se denomina Consultivo-Propositivo con respuesta obligatoria, cuyo objetivo es recibir opiniones respecto de un tema pudiendo estas opiniones ser solicitadas o ser recibidas sin mediar consulta explícita. Lo que distingue a este subnivel, de ser un nivel de carácter vinculante es que la opinión y postura de los consultados ingresa formalmente al proceso y debe ser respondida por quienes la solicitan o reciben. Lo anterior no implica que las opiniones o posturas deban ser acogidas por la institución determinada.



Algunos Ejemplos de Instrumentos y Herramientas:
 Consultas públicas (no vinculantes)
 Organizaciones de demanda política (grupos de presión)
 Organizaciones de consulta
 Oficinas de reclamos en las instituciones públicas.

3. Nivel de Participación relacionada a un beneficio: en este tipo de participación se invita a organizaciones comunitarias, de carácter funcional y territorial, a presentar proyectos. Se logra así que el ciudadano se organice y participe como usuario activo de beneficios sociales. En general, tiende a extinguirse su participación, luego de obtenido el beneficio.

Algunos Ejemplos de Instrumentos y Herramientas:
 Fondos públicos concursables para iniciativas comunitarias; apoyo y fortalecimiento de las organizaciones que sí operan: juntas de vigilancia, clubes deportivos, etc.
 Programas participativos.

4. Nivel de Participación decisoria-impugnatoria: Este nivel hace referencia a la posibilidad que los ciudadanos se hagan parte en la toma de decisiones respecto de un tema específico de carácter público. Los acuerdos tomados entre las partes involucradas (institución y ciudadanía) tienen carácter vinculante. La modalidad más común en la que se hace patente este nivel de participación ciudadana es a través de una consulta que solicita una opinión con carácter resolutivo. De esta manera, quien hace la consulta se obliga no sólo a ingresar las opiniones y responderlas, sino a ejecutarlas, según el reglamento establecido para la misma. Es precisamente esta característica la que la diferencia del subnivel de consulta con respuesta obligatoria.

Algunos Ejemplos de Instrumentos y Herramientas:
 Consultas comunales o barriales en relación con la ocupación de espacios públicos, modificación de áreas verdes, etc.

5. Nivel de Decisión: Este nivel pretende que la participación del ciudadano sea incorporada de forma directa a la hora de ejecutar y gestionar las políticas y programas de carácter públicos. Lo anterior se hace plausible al momento en que la decisión ciudadana es vinculante en el asunto o materia que la institucionalidad pone a disposición de la participación ciudadana, o también a la hora en que el ciudadano u organización emanada de la sociedad civil forma parte del equipo que toma la decisión sobre algún proyecto o política pública.

En este tipo de participación se puede incorporar la modalidad denominada por MIDEPLAN co-gestión o co-ejecución, que se refiere a dar parte a la ciudadanía en la ejecución y/o la gestión de programas o servicios públicos a través de un proceso de negociación. Es posible distinguir dos modalidades de cogestión: La primera modalidad es la Co-administración, donde el objetivo es involucrar a los ciudadanos en las decisiones estratégicas sobre programas o servicios públicos, como también en la ejecución de estos. La segunda modalidad es la Alianza Estratégica, en donde el objetivo es que los ciudadanos se involucren en los programas como socios, participando en condiciones equivalentes de poder y tomando decisiones de manera negociada y consensuada con representantes del Estado. Esta modalidad es posible de lograrse en la medida que la ciudadanía presenta actores sociales organizados y permanentes (juntas de vecinos, por dar un ejemplo).

Algunos Ejemplos de Instrumentos y Herramientas:
 Participación en el diseño técnico de las soluciones.
 Presupuestos participativos (priorización de proyectos por parte de la comunidad).

6. Nivel de Control Social: Esta Nivel de participación ciudadana pretende que la participación esté en el ámbito del control, la fiscalización y la evaluación de los compromisos y de la gestión realizada por parte de la institucionalidad.




Algunos Ejemplos de Instrumentos y Herramientas:
 Accountability: política (control político sobre funcionarios e instituciones, mediante instituciones representativas, referendos y elecciones directas); administrativa (control no partidista desde el derecho administrativo); pública (deber de los funcionarios ante la ciudadanía en general: informar, justificar decisiones, recibir demandas, entre otros).
 Cuentas públicas y evaluación de las mismas por la ciudadanía.
 Revocatoria de mandato por decisión popular.

lunes, septiembre 27, 2010

Liceos de Excelencia no pensados desde lo Local


Los liceos de excelencia, política pública impulsada por el gobierno de Piñera, corresponde a una decisión interesante para avanzar en el proceso de la mejora de la educación pública chilena. Sin duda que esta política pública es un paso importante, pero no suficiente para una mejor educación.

El “fondo” de la decisión parece ser adecuado, sin embargo la “forma” utilizada no ha sido la más adecuada a la hora de analizarla desde el prisma del Desarrollo Local.

El proceso de decidir el donde ubicar los liceos de excelencia, lamentablemente se ha hecho desde la visión centralista del Estado que en Chile existe. Resulta sorprendente que el Presidente aumente arbitrariamente el número de liceos de excelencia, y que además nos encontremos con ciudades importantes que no han sido contempladas a la hora de instalar estos centros educacionales.

Estos tipos de decisiones debiesen ser tomadas también con una mirada Local, que evite una serie de errores, como pueden ser la lejanía geográfica con los estudiantes, el no respeto y no fortalecimiento de los rasgos culturales, una relación lejana con los actores sociales locales, entre otros temas.

Claramente que la situación ideal es la construcción de un liceo de excelencia en cada comuna del país. De esta forma se genera una vinculación mayor del liceo con la comunidad en todos los sentidos anteriormente descritos.

En el largo plazo se debería apuntar entonces a un liceo de excelencia por cada comuna. En el corto plazo, y por diversas razones, esto es imposible. Falta de recursos y de voluntades, son razones suficientes.

Se debe dejar constancia que decisiones tan importantes como la ubicación de los liceos de excelencia para los ciudadanos chilenos se están tomando desde Santiago. Se convierte así a estas decisiones en centralistas, extremadamente verticales y pensadas desde fuera de lo Local.



Alvaro Jorquera Mora

miércoles, agosto 11, 2010

El Bicentenario en San Bernardo, una oportunidad de pensar en el largo plazo

En los últimos días, se han dado una serie de discusiones respecto a las celebraciones del Bicentenario en nuestra comuna de San Bernardo. Esto se ha hecho patente en el último Concejo Municipal del día 6 de agosto de 2010

Con un valor cercano a los $190 millones, las celebraciones bicentenarias en la comuna han sido foco de críticas por lo que sería un excesivo gasto para la comuna, existiendo una serie de necesidades de la ciudadanía que no habrían sido cubiertas de manera adecuada por la administración municipal.

A favor de estas celebraciones, desde la Municipalidad se indica que es necesario que los vecinos tengan un espacio de reunión, de esparcimiento, generando una serie de relaciones sociales que promueven un proceso identitario como “Sanbernardinos”

Posturas a favor de la celebración y en contra tienen razón en parte. Sin embargo quienes manifiestan esas posiciones están equivocando ampliamente la discusión. Puede ser mucho dinero o poco estos $190 millones, podrán merecerlo o no los ciudadanos, podrán aportar o no privados, podrán incluir algún otro proyecto olvidado o no, y así muchos temas discutidos.

Lamentablemente quienes discuten al respecto, están centrándose en una visión de corto plazo, por sobre visiones de mediano y largo plazo. Me explico.

La mejor celebración de fechas importantes corresponde a la coronación de objetivos, al logro de desafíos propuestos con mucha antelación, al poder constatar que hemos mejorado, al mostrar que el conjunto de administraciones han actuado con una política común respecto de lograr un desarrollo local.

Y lo anterior, para este bicentenario no existe, claramente no existe.

Responsabilizar a algún grupo, a algún alcalde en ejercicio, o a algún alcalde en labores pasadas, es muy fácil y de poco ayuda para estos efectos. Tengo la impresión que, más bien la responsabilidad es de todos los actores sociales y políticos de la comuna, que no han (hemos, me incluyo como ciudadano) sido capaces de entender que los procesos de desarrollo local deben trascender la contingencia.

No perdamos la oportunidad y empecemos ya a mirar al futuro, a pensar en nuestra comuna para 10 años más. Recordemos que el año 2021 se cumple el bicentenario de la comuna de San Bernardo.

Propongo entonces que se estructure prontamente una comisión a nivel estratégico, que se preocupe desde ya en pensar en los desafíos para el bicentenario comunal, para que en ese año 2021 podamos celebrar con mucha más fuerza la obtención de niveles altos de desarrollo comunal. Esta comisión debiese constituirse por variados actores sociales. Municipalidad, Concejales, Empresarios, Sociedad Civil y Ciudadanos, asesorados por grupos técnicos especializados.

Tenemos la oportunidad de mirar el largo plazo, de pensar un San Bernardo para el 2021, de trabajar con metas claras para 10 años.
San Bernardo lo merece y lo necesita.



Álvaro Jorquera Mora
Cientista político
Master © Cooperación al Desarrollo, Especialización en Desarrollo Local

jueves, enero 14, 2010

No virar derecha vs La concertación está agotada

A medida que se acerca la segunda vuelta de la elección presidencial en Chile, cada quien toma partido por el candidato que mejor represente. Esta es una acción absolutamente legítima, que no debiese representar mayor discusión.

Los candidatos que en la primera vuelta quedaron fuera del proceso, entregan sus apoyos al candidato que más le parezca, según sus intereses y según su conveniencia para el futuro.

Hay dos situaciones, eso sí, que llaman particularmente la atención, y que ocurren generalmente cuando la elección esta a sólo días de realizarse.

El Miedo

En primer lugar comienza a exacerbarse las pasiones de las coaliciones que están en competencia y también de los ciudadanos que adhieren a cada candidato.

De parte de la Concertación y sus adherentes se ha puesto especial énfasis en convocar un “no virar a la derecha”, en una denunciar la posible “vuelta de quienes estuvieron apoyando la dictadura de Pinochet”, y también endurecer la postura respecto del candidato opositor, que entra en un complejo terreno de “mezclar la Política con los negocios”

Por su parte la Alianza y quienes lo apoyan insisten en decir que “la Concertación está agotada”, Además agregan que “ya son 20 años, y podrían ser 25” y que el candidato Frei “ya tuvo su oportunidad y lo hizo mal”

Sucede entonces algo interesante. La defensa del candidato propio, lejos de realizarse desde las fortalezas del propio candidato y del conglomerado, se realiza a través de la descalificación constante al conglomerado contrario y a su candidato.

Se crea entonces la “técnica del terror”. En vez de invitar a votar por la mejor opción, se muestra todo lo malo que puede ocurrir si se elige la opción contraria. Claramente esto no habla muy bien de ambos conglomerados, ni tampoco de quienes entran en ese juego perverso.


El Síndrome Real Madrid


La segunda situación interesante que ocurre cuando quedan pocos días para la elección, es a lo que denomino el “síndrome Real Madrid” que no es más que el frenético fichaje de rostros para sumarlos a las candidaturas. No ha resultado extraño como en ambas candidaturas se han sumado personajes de la televisión, de la cultura y del deporte apoyando de forma manifiesta a cada candidato. Dar nombres de estos rostros fichados no tiene mucho sentido, sino que lo que importa es el fondo de este asunto. Se está buscando influir en la votación de los ciudadanos no precisamente por la entrega de nuevos proyectos de gobierno, sino que a través del fichaje de personajes públicos que sean cercanos a la población, y que puedan indirectamente producir un apoyo al candidato.

Si se piensa que por el sólo hecho de poner rostros se puede ganar una elección, es pensar que por el sólo hecho de fichar jugadores de renombre el Real Madrid será campeón.

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Las situaciones descritas, nos muestran un preocupante patrón común. La falta de propuestas de gobierno, y que estas propuestas se conviertan en banderas de lucha en pos de captar la adhesión ciudadana.

Las banderas de lucha hoy son el “porque la otra candidatura no puede ganar” y “este animador de televisión está conmigo”

Pero lo peor de todo es que como ciudadanos seguimos adoptando esos discursos como propios, validando finalmente el comportamiento de la elite política.



Alvaro Jorquera Mora
Castellón de la Plana, España, 14 enero de 2010

sábado, diciembre 26, 2009

Una caminata dolorosa

La caminata

Las frías calles que recorro en estas tierras lejanas, me hacen pensar constantemente en Chile, y en todos los lugares que suelo caminar por mi país. No es extraño que esta estadía física en Europa y mi estadía mental en Chile, me hagan realizar un continuo proceso comparativo entre las dos realidades que me ha tocado vivir.

Lo más simple es encontrar diferencias, que se plasman en ciudades con mejor infraestructura, mucho más ordenadas y limpias. Ciudades que finalmente se ven mucho más armónicas al ojo del buen turista.

Pero en mis caminatas de noche, he podido encontrar una similitud entre Europa y América Latina. Una similitud que, a ojos del turista, no es muy fácil de observar pero que sólo con detenerse un momento por la noche ya es posible percibir.

La similitud a la que me refiero es la existencia de personas en situación de calle, posibles de observar acá en España especialmente por las noches, cuando se aprestan a buscar un lugar para pasar la noche.

Para nada es extraño encontrar en las zonas de cajeros automáticos, personas durmiendo junto a sus bolsos alrededor de los cajeros automáticos, probablemente pasando frío y porque no, también hambre. Algo parecido es posible de encontrar en los parques.

Según la información recibida desde otras ciudades europeas, la situación anteriormente descrita es algo que se repite por el continente viejo.


El contacto

La primera reacción que solemos tener el tener un contacto directo con personas en situación de calle es la de quitar la vista, tratando así de evadir esa realidad que se nos pone de frente con un crudeza y que nos impacta. Luego pronunciamos alguna frase referente a lo triste de la situación, para posteriormente seguir caminando, olvidándonos de lo observado hace unos segundos.

Pero también es posible (como alternativa a la reacción anterior) preguntarse respecto del porque hay personas en esa situación. Pregunta que sin duda es muy compleja de responder satisfactoriamente y que para nada es el objetivo de este escrito. Pero el sólo hecho de hacerse el cuestionamiento constituye ya un avance. Si seguimos sólo quitando la vista, probablemente no avancemos en la búsqueda de soluciones.


Breves reflexiones

El objetivo del presente texto es desmitificar a Europa cómo el mundo perfecto y posicionarlo dentro de su real dimensión. Hay una pobreza encubierta que por las noches aparece con toda su dureza y que nos da señales que hay algo que anda mal, que no funciona correctamente. Está pobreza sólo es observable al ir caminado y observando, porque ni en las estadísticas ni en los informes oficiales aparecen plasmados.

A su vez, pretendo también mostrar que para nada es endémico de América Latina el tema de la extrema pobreza. Es más, al ser Europa una región receptora de procesos inmigratorios, el fenómeno de la situación de calle es más común de lo que se pudiera pensar.

Por último pretendo hacer(me) un llamado de atención, y ser capaz de comprender que dando vuelta la cara buscando evadir la realidad no soluciona nada. El evadir el problema sólo lo hace mantenerse en el tiempo. Es necesario cuestionarse las causas y posibles soluciones.

Por último, es necesario hacernos individualmente una pregunta: ¿Qué he hecho YO para solucionar este problema y todos los problemas relativos a la pobreza en el mundo?




Castellón de la Plana, 26 de Diciembre de 2009

jueves, diciembre 03, 2009

Objetivos de Desarrollo del Milenio, se acerca el plazo final

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) corresponden a una respuesta por parte de la comunidad internacional respecto de la situación que se estaba observando en los años 80 y 90. Así en septiembre de 2000 se realizó en la ciudad de Nueva York, la Cumbre del Milenio. Esta cumbre, contó con representantes de 189 estados recordaban los compromisos adquiridos en los noventa y firmaban la Declaración del Milenio. Esta declaración del milenio presenta 8 objetivos.

Los 8 objetivos de desarrollo del milenio son los siguientes (http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/poverty.shtml) :

• Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
• Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal.
• Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
• Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil.
• Objetivo 5: Mejorar la salud materna
• Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
• Objetivo 7: Garantizar el sustento del medio ambiente.
• Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Estos objetivos, deben ser cumplidos para el año 2015, y se hacen objetivamente verificables a través de indicadores, posibles de consultar en la página Web citada.

Sin embargo es altamente probable, faltando 5 años para el cumplimiento del plazo, ODM no se cumplan.

Este incumplimiento de los objetivos, analizándolo fríamente, corresponde a una probabilidad posible a la hora de plantearse este tipo de desafíos tan complejos. Es parte del riesgo.

Pero el problema mayor es que en el caso del incumplimiento de los ODM, no existen instancias para pedirles explicaciones a los responsables. Es que, a fin de cuentas ¿Quiénes son los responsables? Y si logramos identificar los responsables ¿Existen las instancias para poder castigar el no cumplimiento de los ODM?

Los responsables del no cumplimiento de los ODM, no son sólo los países del primer mundo (que pueden identificarse cómo los responsables principales) sino que los responsables somos todos los humanos, del primer mundo y del tercer mundo, autoridades y no autoridades, hombres y mujeres. Lo anterior porque debemos entender que la superación de la pobreza es una tarea pendiente de la humanidad completa.

Pues bien. Si los responsables fuesen los países del primer mundo, o fuésemos todos los seres humanos, de igual forma no tenemos manera alguna de castigar.

La inexistencia de organismos supranacionales con poder sobre los Estados (que no se remita sólo a entregar recomendaciones) y con capacidad de obligar a actuar a éstos, hace impracticable la adquisición de compromisos tan trascendentales como la superación de la pobreza para el año 2015. Ya que, si no se cumplen, no pasa nada más allá que lamentaciones globales.

miércoles, noviembre 11, 2009

Las personas pobres de Chile están más abandonadas que las personas pobres africanas

Cuando se habla de Chile en el resto del mundo, las personad que saben algo de nuestro país tiene una opinión positiva. Chile se percibe como un país estable económicamente, con cifras macroeconómicas de gran calidad. Un PIB per capita de US$ 14.500 aproximadamente, con un índice de desarrollo humano alto que lo ubica en el 44° lugar en el mundo, con una alta calidad de vida, y con un eventual ingreso prontamente a la OCDE.

Sin embargo las cifras macro esconden una realidad que surge de las profundas desigualdades que han caracterizado a la sociedad chilena. Esta realidad se plasma con la existencia de un sector de la población que no tiene acceso a oportunidades para poder desarrollarse.

Cuando desde el Estado resulta imposible entregar herramientas en pos de la entrega de oportunidades, entonces la cooperación desde el exterior se convierte en una interesante alternativa para dar solución. Lamentablemente Chile, producto de sus índices macros, no es contabilizado como un país prioritario para la cooperación internacional. Dicho lo anterior, cuando ni el Estado ni la cooperación internacional son capaces de entregar soluciones. ¿Que hacemos con la pobreza chilena?

África presenta Estados que generalmente son ineficaces a la hora de cubrir necesidades mínimas de su población, sin embargo la cooperación internacional prioriza sus ayudas a la población de estos Estados, dando la posibilidad de solución.

Las personas pobres en Chile, a diferencia de las de África, están solas ya que no les llega ni el Estado ni la cooperación internacional.

Es el problema de los “cálculos macro” como herramientas de decisión, ya que estas cifras no arrojan datos respecto a los matices que se dan dentro de un país.


Castellón, España, 11 de noviembre de 2009

viernes, octubre 30, 2009

Ayuda al Desarrollo: El 0,7% no es la meta.

La cooperación para el desarrollo corresponde al conjunto de acciones, públicas o privadas, que se realizan desde los países mas desarrollados, a aquellos países que evidencian menor desarrollo humano.

Esta simple y didáctica definición nos sitúa en un contexto en el cual los países de mayor renta se comprometen a ayudar a los países empobrecidos (subdesarrollados, sur global) a salir de aquel estancamiento.

Pero ¿Como se realiza esa ayuda?, esta ayuda, básicamente ha sido entendida como entrega de recursos a los países empobrecidos. A este respecto, se han realizado compromisos por parte de los países ricos, en pos de asignar el 0,7% de sus presupuestos en ayuda al desarrollo, concentrando sus esfuerzos al cumplimiento de esa meta.

Sin embargo, a mi entender, el problema de los países empobrecidos no se soluciona tan sólo con lograr el 0,7% de los presupuestos para ayuda al desarrollo, aunque es claro que es un avance. El 0,7% no soluciona nada por sí solo, y los países desarrollados no debiesen sentirse satisfechos tan sólo con lograr destinar ese porcentaje para ayudas. Lo anteriormente expuesto nos indica que debe concebirse el 0,7% como un medio y no como un fin en sí mismo

El principal problema de la actual ayuda al desarrollo, en opinión de quien escribe, no es un problema de dineros, sino que de forma. No es la cantidad de dinero, sino que es la forma en la que se interviene en los países empobrecidos.

La lógica de cooperación ha tendido a ser una lógica de imposición de soluciones, y no de la entrega de guías y herramientas en pos de un desarrollo propio de los países empobrecidos.

Esta imposición de soluciones ha sido nefasta, pues es extremadamente vertical y unidireccional, minimizando la importancia de la opinión y participación de los habitantes de los países pobres. Si se omiten a los ciudadanos, se les destruye como organización.

Producto de lo anterior es que al momento de realizar la cooperación se debe consultar primeramente al país o localidad que se pretende ayudar; ¿Que es lo que necesitan?, y no imponer planes; ¡Lo que la comunidad necesita es esto!


Si se entiende la cooperación como la entrega de herramientas para el desarrollo endógeno de las comunidades, y se deja de lado la percepción de la cooperación como asistencialismo, entonces es un buen comienzo para una nueva etapa de la ayuda al desarrollo

Castellón de la Plana, España, 29 de Octubre de 2009