Y llegó el día del primer debate presidencial en Chile. Sin duda que era un evento que se esperaba con ansias, especialmente porque el formato de este encuentro permitía la réplica y la interacción ente los candidatos, como también el recibir preguntas desde la ciudadanía común y corriente.
Comienza el Debate
Al momento de comenzar el debate hubo algo que me llamó profundamente la atención, ese algo era el poco interés por parte de los candidatos por interactuar, dedicándose más bien a entregar ideas propias.
Incluso se daba la posibilidad de Replicar propuestas de cada candidato, pero en vez de replicar o criticar las propuestas dadas por uno de ellos, se dedicaban a entregar las propias. Entonces ya era posible observar que los candidatos se estaban cuidando, que el debate propiamente tal sería escaso.
Dos candidatos se la juegan, no quedaba otra opción
A medida que avanzaba el debate fue posible observar que dos candidatos, Enríquez-Ominami y Arrate, comenzaron a destacar. Tendieron a ser mucho más claros en sus posturas y a buscar constantemente el debate emplazando a los candidatos Frei y Piñera a aclarar sus posturas. Enríquez –Ominami cayó casi en la majadería, perdiendo tiempo importante para proponer proyectos e ideas fuerza. Frei y Piñera prefirieron evitar la confrontación.
Esto tiene una explicación: Los candidatos Arrate y Enríquez-Ominami están abajo en las encuestas y deben arriesgar mucho más en estos debates, por tanto es la necesidad de captar adhesión la que los movió a buscar el enfrentamiento. Además Enríquez-Ominami sabe que su rival directo es Frei y por eso los emplazamientos iban en mayoría a esa dirección. Junto con lo anterior Frei y Piñera saben que van adelante en las encuestas, por tanto sus estrategias fueron evidentemente menos confrontacional, buscando la mantención de adhesión.
Las preguntas ciudadanas pasaron sin importancia, pues los candidatos poco se preocuparon de ellas, aprovechaban el tiempo de sus respuestas para aclarar puntos o reafirmar ideas fuerza.
El impasse Piñera-Frei no pasó de una anécdota, que más bien me huele a “Farándula política”… y que lamentablemente fue lo que los medios de comunicación más énfasis le han dado en el pos-debate.
Breve punteo de cada candidato:
Arrate: claro en sus posturas. Tenía que jugársela.
Enríquez-Ominami: Bien, porque intentó generar debate. Leyó mucho. Mostró seguridad.
Frei: No arriesgó, no se enfrentó a MEO porque piensa contar con sus votos en segunda vuelta. Discurso marcado en la defensa de la obra de la concertación.
Piñera: Nada nuevo, no arriesga pues sabe que corre con ventaja. Un robot que repite.
Grandes ganadores: Enríquez-Ominami y Arrate. Se jugaron su opción. Sin embargo es importante recalcar que la estrategia de ambos tiene como fundamento la situación de desventaja en las encuestas. Debían Jugársela
Frei y Piñera no fueron perdedores pero estuvieron débiles. Optaron por no arriesgar, ya que saben que tienen la posibilidad cierta de competir en segunda vuelta.
Lo malo: El público, que confundió un partido de fútbol con un debate presidencial.
*************************************************
Apartado: Tendencia de cada Candidato (para aquel que lea y no sea chileno)
Jorge Arrate: Candidato de Izquierda, del pacto "juntos Podemos Más"
Marco Henriquez- Ominami: Candidato Independiente, se autodenomina "progresista", fue miembro de la concertación.
Eduardo Frei: Candidato de la coalision de gobierno llamada "Concertación de partidos por la democracia". De postura Centro-Izquierda.
Sebastián Piñera: Candidato de la coalisión de derecha, que tiene como nombre "Alianza por Chile""
Análisis, descripción y propuesta de temas políticos, con un enfoque en la democracia participativa, el desarrollo local y la modernización del Estado. Bienvenidas las lecturas y los aportes. Alvaro Jorquera Mora
jueves, septiembre 24, 2009
miércoles, septiembre 23, 2009
Respuesta a Concejal de San Bernardo
Don Leonardo:
En primer lugar quiero agradecer su respuesta, eso denota interés por mantenerse contactado con la ciudadanía y conocer sus opiniones.
Respecto a su respuesta, efectivamente el concejo municipal funciona de forma abierta 3 veces al mes (de hecho muchas veces asisto en la medida de que mis tiempos me lo permitan) y resulta uan imagen bastante lamentable el estado semivacío de las sillas. La mayoría de la gente son los mismos directores de servicio que van como asesores de la Sra. Alcaldesa.
Tengo también conocimiento de las trasmisiones radiales del Concejo. Y hay que ser claros también que la Radio San Bernardo no es una radio de masividad en la comuna. Tampoco ha existido una información a la ciudadanía que indique que es posible escuchar el concejo vía radio.
Sobre las Actas, están publicadas en la web con un desfase impresionante. La última publicación en la web es de Mayo de 2009.
Probablemente el ciudadano que requiera información puede ir a buscarla y posiblemente la encontrará. Pero Don Leonardo, yo lo invito a mirar esta situación desde una perspectiva diferente. Desde las autoridades debe existir una preocupación por entregar información a la ciudadanía, de forma fluída y constante, y no esperar que el ciudadano tenga que acercarse al Municipio.
Imagino que ambos compartimos respecto de la necesidad de fomentar el control social (como una condición para la poliarquía, siguiendo a Dahl). Pues desde la misma autoridad debiese emanar las instancias de control, o sino seguiremos con una ciudadanía abúlica, individualista y desconfiada de la política.
¿Por que no crear un programa de participación ciudadana, en donde se genere una política pública que se preocupe de informar por ejemplo sobre las asistencias al Concejo, las decisiones tomadas, los temas a tratar, y que también se conviertiese en una plataforma de opinión ciudadana respecto a propuestas municipales? (Un gran ejemplo es el congreso nacional)
Pienso, ya para terminar, que a la hora de la entrega de información se está priorizando a la Sociedad Civil, y descuidando al ciudadano. Siendo este último quiene debe en último termino premiar o castigar a las autoridades a la hora de nuevas elecciones.
Don Leonardo, le envío mis saludos y agradecimientos nuevamente por su respuesta.
Alvaro Jorquera Mora
En primer lugar quiero agradecer su respuesta, eso denota interés por mantenerse contactado con la ciudadanía y conocer sus opiniones.
Respecto a su respuesta, efectivamente el concejo municipal funciona de forma abierta 3 veces al mes (de hecho muchas veces asisto en la medida de que mis tiempos me lo permitan) y resulta uan imagen bastante lamentable el estado semivacío de las sillas. La mayoría de la gente son los mismos directores de servicio que van como asesores de la Sra. Alcaldesa.
Tengo también conocimiento de las trasmisiones radiales del Concejo. Y hay que ser claros también que la Radio San Bernardo no es una radio de masividad en la comuna. Tampoco ha existido una información a la ciudadanía que indique que es posible escuchar el concejo vía radio.
Sobre las Actas, están publicadas en la web con un desfase impresionante. La última publicación en la web es de Mayo de 2009.
Probablemente el ciudadano que requiera información puede ir a buscarla y posiblemente la encontrará. Pero Don Leonardo, yo lo invito a mirar esta situación desde una perspectiva diferente. Desde las autoridades debe existir una preocupación por entregar información a la ciudadanía, de forma fluída y constante, y no esperar que el ciudadano tenga que acercarse al Municipio.
Imagino que ambos compartimos respecto de la necesidad de fomentar el control social (como una condición para la poliarquía, siguiendo a Dahl). Pues desde la misma autoridad debiese emanar las instancias de control, o sino seguiremos con una ciudadanía abúlica, individualista y desconfiada de la política.
¿Por que no crear un programa de participación ciudadana, en donde se genere una política pública que se preocupe de informar por ejemplo sobre las asistencias al Concejo, las decisiones tomadas, los temas a tratar, y que también se conviertiese en una plataforma de opinión ciudadana respecto a propuestas municipales? (Un gran ejemplo es el congreso nacional)
Pienso, ya para terminar, que a la hora de la entrega de información se está priorizando a la Sociedad Civil, y descuidando al ciudadano. Siendo este último quiene debe en último termino premiar o castigar a las autoridades a la hora de nuevas elecciones.
Don Leonardo, le envío mis saludos y agradecimientos nuevamente por su respuesta.
Alvaro Jorquera Mora
miércoles, septiembre 16, 2009
Simple Ejercicio de Control Ciudadano
Con el fín de realizar un pequeño control sobre las autoridades municipales de la comuna en la que vivo, me he permitido enviarles un correo electrónico a todos los concejales de la comuna de San Bernardo (en total 8). Pretendo en este ejercicio conocer 3 cosas:
- Conocer si el correo electrónico que aparece en la página oficial de la municipalidad de San Bernardo, es una instancia efectiva para comunicarse con los Concejales.
- Conocer la rapidez en la respuesta de los concejales a una pregunta emanada desde un ciudadano.
- Conocer la opinión de los concejales respecto al funcionamiento del Concejo Municipal, como de posibles medidas a tomar para generar mayor información hacia la ciudadanía.
El correo enviado con fecha martes 15 de septiembre de 2009 dice así, para todos los concejales:
Mi nombre es Alvaro Jorquera Mora, ciudadano que vive en la comuna de San Bernardo.
El motivo de este correo electrónico, en absoluta concordancia con la función ciudadana de comunicarse con sus autoridades, es conocer su opinión respecto a la baja asistencia de ciudadanos al concejo municipal y el bajo conocimiento ciudadano sobre la función del Concejo. Básicamente me interesaría conocer que medidas se podrían tomar para que los ciudadanos conozcan de forma clara y actualizada los temas a tratar en los concejos, las decisiones tomadas, las votaciones de cada concejal, las asitencias de los Concejales, entre otros temas relevantes, que sirven como herramienta de control ciudadano y también a la hora de decidir como sufragar en una próxima elección municipal.
Quedo atento a vuestra respuesta, que también permite conocer si a través del e-mail es posible mantener un contacto directo con las autoridades municipales.
Saludos cordiales y éxito en su gestión
Los concejales contactados son:
Francisco Pereira (UDI)
Leonardo Soto (PS)
José Soto (DC)
Sebastián Orrego (RN)
Sergio Villavicencio (PH)
Luis Navarro (PRSD)
Sonia Gonzalez (PPD)
Amparo García (UDI)
Quedaré atento a las respuestas, que por supuesto será publicadas en el blog a medida que van llegando.
Plazo final de recepción, 25 de Septiembre.. plazo maaas que suficiente.
Saludos y a ejercer el control ciudadano!!!!
- Conocer si el correo electrónico que aparece en la página oficial de la municipalidad de San Bernardo, es una instancia efectiva para comunicarse con los Concejales.
- Conocer la rapidez en la respuesta de los concejales a una pregunta emanada desde un ciudadano.
- Conocer la opinión de los concejales respecto al funcionamiento del Concejo Municipal, como de posibles medidas a tomar para generar mayor información hacia la ciudadanía.
El correo enviado con fecha martes 15 de septiembre de 2009 dice así, para todos los concejales:
Mi nombre es Alvaro Jorquera Mora, ciudadano que vive en la comuna de San Bernardo.
El motivo de este correo electrónico, en absoluta concordancia con la función ciudadana de comunicarse con sus autoridades, es conocer su opinión respecto a la baja asistencia de ciudadanos al concejo municipal y el bajo conocimiento ciudadano sobre la función del Concejo. Básicamente me interesaría conocer que medidas se podrían tomar para que los ciudadanos conozcan de forma clara y actualizada los temas a tratar en los concejos, las decisiones tomadas, las votaciones de cada concejal, las asitencias de los Concejales, entre otros temas relevantes, que sirven como herramienta de control ciudadano y también a la hora de decidir como sufragar en una próxima elección municipal.
Quedo atento a vuestra respuesta, que también permite conocer si a través del e-mail es posible mantener un contacto directo con las autoridades municipales.
Saludos cordiales y éxito en su gestión
Los concejales contactados son:
Francisco Pereira (UDI)
Leonardo Soto (PS)
José Soto (DC)
Sebastián Orrego (RN)
Sergio Villavicencio (PH)
Luis Navarro (PRSD)
Sonia Gonzalez (PPD)
Amparo García (UDI)
Quedaré atento a las respuestas, que por supuesto será publicadas en el blog a medida que van llegando.
Plazo final de recepción, 25 de Septiembre.. plazo maaas que suficiente.
Saludos y a ejercer el control ciudadano!!!!
jueves, junio 04, 2009
Precondiciones para una ciudadanía participativa
Resulta innegable que la sociedad Chilena se enfrenta a una “crisis de apatía ciudadana” al momento de evaluar la participación ciudadana en el mundo de la política.
Tanto en lo referente a los temas de política nacional, como también en el mundo de la política a nivel local, la ciudadanía se convierte en un mero espectador, y no se convierte en lo que debiese ser: Un actor político.
Es imposible que producto de un hecho instantáneo, la ciudadanía se convierta en el actor político que en estas líneas se reclama. Sin embargo es necesario que el proceso de lograr una ciudadanía empoderada prontamente se inicie.
Pero, ¿Cómo hacer para que la ciudadanía participe?
Pues básicamente deben cumplirse dos precondiciones:
1- Interés ciudadano por informarse y participar en los temas públicos.
2- Existencia de instancia desde el Estado para que la ciudadanía participe en los temas públicos.
Ahora bien, ¿Cuál de las dos precondiciones debe cumplirse primero y cual después? O ¿es un proceso que debe ocurrir al mismo tiempo?
Me inclino por una relación causa- efecto de las precondiciones. Me explico:
Para que la ciudadanía se interese en adquirir información y participar en los temas públicos, es necesario primero que desde la autoridad se entreguen señales claras de apertura para la información y participación ciudadana.
Ya conocido el orden de las precondiciones, corresponde proponer acciones tendientes a hacer efectivo generar la existencia de instancias de participación política.
A modo de ejemplo, y con el fin de hacer mucho más tangible las propuestas, tomo como caso a tratar a la Municipalidad. ¿Qué medidas deberán tomarse para ir en el camino de la generación de instancias de participación?
1º Fomentar la información a la ciudadanía, buscando llevar la información al ciudadano. Esta entrega de información debe realizarse de forma escrita, por medios radiales y a través de Web. La información no debe limitarse a informar de los logros alcanzados, sin oque deben entregar información de decisiones tomadas o por tomar, de las comisiones que funcionan, de las decisiones en los consejos, del cumplimiento o no de las promesas electorales, Entre otra información valiosa para lograr mayor control social.
2º Entregar las tablas de los concejos municipales a la ciudadanía por lo menos un día antes de la realización del concejo municipal. Esto a través de medios radiales, escritos y por Web. Procurando que la ciudadanía sepa con antelación los temas a tratar, captando un mayor interés de estos.
3º Potenciar el “Concejo Económico Social Comunal” (CESCO), organismo representante de la sociedad civil, que además constituye un organismo asesor para el alcalde.
El potenciar, implica el adquirir mayores niveles de legitimidad frente a la ciudadanía, pues seamos francos, el ciudadano desconoce la función del CESCO, sus integrantes y sus decisiones.
El CESCO corresponde a una instancia importante de participación y representación que lamentablemente en la actualidad se subutiliza. Al respecto me referiré en extenso en una próxima ocasión.
4º Convocar a la ciudadanía para participar en procesos decisionales comunales. Por ejemplo: Realización de consultas ciudadanas, plebiscitos comunales, encuestas, entre otros.
Estos 4 puntos, que corresponden a una ejemplificación tangible de cómo generar condiciones para la participación, son sólo el comienzo de una serie de transformaciones que deben llevarse a cabo para lograr una democracia participativa y un control social.
Alvaro Jorquera Mora
Licenciado en Ciencia Política
Director Desarrollo CEPEST
Tanto en lo referente a los temas de política nacional, como también en el mundo de la política a nivel local, la ciudadanía se convierte en un mero espectador, y no se convierte en lo que debiese ser: Un actor político.
Es imposible que producto de un hecho instantáneo, la ciudadanía se convierta en el actor político que en estas líneas se reclama. Sin embargo es necesario que el proceso de lograr una ciudadanía empoderada prontamente se inicie.
Pero, ¿Cómo hacer para que la ciudadanía participe?
Pues básicamente deben cumplirse dos precondiciones:
1- Interés ciudadano por informarse y participar en los temas públicos.
2- Existencia de instancia desde el Estado para que la ciudadanía participe en los temas públicos.
Ahora bien, ¿Cuál de las dos precondiciones debe cumplirse primero y cual después? O ¿es un proceso que debe ocurrir al mismo tiempo?
Me inclino por una relación causa- efecto de las precondiciones. Me explico:
Para que la ciudadanía se interese en adquirir información y participar en los temas públicos, es necesario primero que desde la autoridad se entreguen señales claras de apertura para la información y participación ciudadana.
Ya conocido el orden de las precondiciones, corresponde proponer acciones tendientes a hacer efectivo generar la existencia de instancias de participación política.
A modo de ejemplo, y con el fin de hacer mucho más tangible las propuestas, tomo como caso a tratar a la Municipalidad. ¿Qué medidas deberán tomarse para ir en el camino de la generación de instancias de participación?
1º Fomentar la información a la ciudadanía, buscando llevar la información al ciudadano. Esta entrega de información debe realizarse de forma escrita, por medios radiales y a través de Web. La información no debe limitarse a informar de los logros alcanzados, sin oque deben entregar información de decisiones tomadas o por tomar, de las comisiones que funcionan, de las decisiones en los consejos, del cumplimiento o no de las promesas electorales, Entre otra información valiosa para lograr mayor control social.
2º Entregar las tablas de los concejos municipales a la ciudadanía por lo menos un día antes de la realización del concejo municipal. Esto a través de medios radiales, escritos y por Web. Procurando que la ciudadanía sepa con antelación los temas a tratar, captando un mayor interés de estos.
3º Potenciar el “Concejo Económico Social Comunal” (CESCO), organismo representante de la sociedad civil, que además constituye un organismo asesor para el alcalde.
El potenciar, implica el adquirir mayores niveles de legitimidad frente a la ciudadanía, pues seamos francos, el ciudadano desconoce la función del CESCO, sus integrantes y sus decisiones.
El CESCO corresponde a una instancia importante de participación y representación que lamentablemente en la actualidad se subutiliza. Al respecto me referiré en extenso en una próxima ocasión.
4º Convocar a la ciudadanía para participar en procesos decisionales comunales. Por ejemplo: Realización de consultas ciudadanas, plebiscitos comunales, encuestas, entre otros.
Estos 4 puntos, que corresponden a una ejemplificación tangible de cómo generar condiciones para la participación, son sólo el comienzo de una serie de transformaciones que deben llevarse a cabo para lograr una democracia participativa y un control social.
Alvaro Jorquera Mora
Licenciado en Ciencia Política
Director Desarrollo CEPEST
miércoles, junio 11, 2008
El espíritu del discurso del 21 de mayo, más allá de la tradición
Desde tiempos del Presidente Arturo Alessandri Palma se comenzó con la tradición político-histórica de informar al país ante el congreso pleno los actos que ha ejercido el gobierno, con un objetivo de ejercer el control del poder ejecutivo, por parte del poder legislativo.
Recogemos la idea central que señala la evolución de esta práctica en el tiempo, en razón de que hoy en día es más bien el concepto contrario: El congreso escucha los anuncios de la Presidenta y es ella quien selecciona lo que informa o no informa, sin mayor control.
Observamos que el discurso del 21 de Mayo pierde el sentido de cuenta pública, porque con los esperados anuncios sorpresa, además de imponer la agenda legislativa, elude la función de fiscalización que el congreso debería hacer y de la misma forma este tampoco lo asume a cabalidad.
Si reflexionamos más allá del deber constitucional de este discurso, todos los 21 de Mayo, en términos de instancia comunicacional de un gobierno hacia la ciudadanía, es la única oportunidad que tiene el país para enterarse en forma seria de los proyectos de desarrollo que se tiene para avanzar.
Qué representa o significa el discurso del 21 de Mayo
En una mirada analítica de forma, un discurso completo de informe debería sintetizar lo que un gobierno ha hecho y no lo que va a hacer. No se cumple el objetivo original que hemos extraído de los comienzos de esta actividad en 1925 al hacer anuncios futuros con medidas sorpresa. Si se permite el símil, esto nos recuerda el “viejito pascuero” ofreciendo regalos que dejan algunos niños conformes y a otros desconformes.
El empoderamiento del congreso es relevante si consideramos su rol fiscalizador y nosotros consideramos que eso a su vez, tiene relación directa con el empoderamiento de los ciudadanos de nuestros derechos sobre el poder. Ante el congreso, corresponde que exijamos a nuestros parlamentarios las informaciones sobre los resultados del proceso legislativo y de rol fiscalizador.
En la actualidad, el discurso es de carácter simbólico y tradicional, que ha redundado en aspectos cercanos al marketing y si bien cumple la función de centrar la atención del país en el gobierno una vez al año, no despierta más allá el interés por estudiar los grandes lineamientos de la política en los ciudadanos.
A nuestro juicio, un discurso presidencial del 21 de mayo debiera constituir la síntesis del seguimiento que hacemos a las medidas del gobierno, no debería constituir una sorpresa para nadie, sino responder al juicio responsable que nos hagamos todos los ciudadanos, inscritos o no inscritos, partidarios o detractores, de lo que se está haciendo con nuestro país.
Suponiendo que no se pueda prescindir de los temas a futuro, quisiéramos plantear una forma de discurso presidencial que abarque la siguiente estructura:
1. Temas del pasado
2. Temas actuales en ejercicio
3. Temas futuros
Un discurso que incluya estos aspectos de diferentes tiempos, podría separar las medidas que se han tomado, que se están tomando y que se tomarán, de manera que así no se confunde a la ciudadanía y es más fácil analizar y concluir.
1. Temas del pasado
2. Temas actuales en ejercicio
3. Temas futuros
Un discurso que incluya estos aspectos de diferentes tiempos, podría separar las medidas que se han tomado, que se están tomando y que se tomarán, de manera que así no se confunde a la ciudadanía y es más fácil analizar y concluir.
Adicionalmente a esta estructura, nos permitimos proponer una sintonía más fina con los organismos de estudio que existen en el país, tales como Centros de Pensamiento, Universidades, Institutos, etc. Probablemente como un anexo al discurso más profundo, que aparezca en un archivo especial dentro del sitio web del gobierno.
Por otro lado, si optamos por la línea de volver al sentido tradicional de rendir la cuenta sin abordar temas a futuro para no deslumbrar con cifras, propondríamos lo siguiente:
- Separar los tiempos de gestión, la cuenta para el 21 de mayo y por otro lado un nuevo discurso presidencial con los planes del gobierno en otra fecha emblemática: El 11 de marzo.
Autores
Alvaro Jorquera Felipe Durán Rodrigo Cabrera
Alvaro Jorquera Felipe Durán Rodrigo Cabrera
Centro de Pensamiento Estudiantil (CEPES)
martes, abril 15, 2008
En torno a una definición propia de Gobierno Electrónico
Breve artículo, sobre e-gov, a propósito del curso de la OEA que estoy realizando.
Saludos
Resulta interesante observar como el Gobierno al tener el monopolio de la información, carece muchas veces de incentivo por mejorar la calidad de su entrega a los usuarios.
No obstante, el Gobierno (como institución me estoy refiriendo) adquiere un primer incentivo para la agilización de la información. Es el comercio electrónico. Así lo demuestran las primeras definiciones.
Pero con los años el Gobierno Electrónico se fue entendiendo en su real dimensión. Lo anterior se ve reflejado por las definiciones posteriores.
Estas definiciones presentan conceptos comunes, que se comportan como rasgos necesarios que debe presentar la herramienta denominada Gobierno Electrónico.
En primer lugar se habla de “una nueva relación Gobierno- ususarios”: Esta declaración hace referencia a la mejora en la entrega de servicios a los usuarios (Ciudadanía, Empresas, Empleados u otras reparticiones públicas), ya sea entrega de información, rapidez en el feedback, disminución de costos, entre otras. La nueva relación, siempre está relacionada a la verticalidad de la relación de poder existente en una comunidad política, por lo que la referencia se refiere a modificaciones que no limiten la estructura vertical de decisión.
También como concepto común se puede nombrar a las “Tecnologías de Información y Comunicación (TIC´s)”, que se convierten en las herramientas por excelencia que tiene el Gobierno para realizar los cambios en pos de un buen Gobierno Electrónico. Son las TIC¨s entonces, las que permitiran la nueva relación entre el Gobierno y sus usuarios.
Por último, se dan una serie de beneficios que se pueden integrar en una máxima denominada "accountability". Esto implica la rendición de cuentas por parte de las autoridades, la transparentación de la información y la participación ciudadana.
Para proponer una definición propia que tenga relación a la realidad de mi país, es necesario indicar lo siguiente:
Antes de empezar este curso tenía la percepción que Chile vive una experiencia en el tema de gobierno electrónico bastante pionera a nivel latinoamericano, y mi percepción se ve fortalecida con la lectura del texto que entrega varios ejemplos de Chile en torno a avances respecto al tema. Sin embargo es necesario agregar que estos avances son exclusivamente del Gobierno Central y de Municipalidades con un alto ingreso en recursos (que son muy pocas), y que el resto del país no está avanzando de la misma forma. Chile sufre de un excesivo centralismo en sus políticas, y no por culpa del Gobierno de turno, sino porque la estructura del Estado de Chile está hecha de esta forma.
Dicho esto quiero proponer mi definición:
“Como Gobierno Electrónico se entiende a una nueva relación entre el Estado y los usuarios que implique una mejora en la entrega de los servicios gubernamentales, sustentada en la utilización de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC¨s). Esta nueva relación propende la rendición de cuentas públicas por parte de las autoridades, la entrega de información, la agilización de la burocracia, la participación y el control social. Debe además ser integradora y no generadora de desigualdades en el acceso. Por tanto debe ir acompañado de políticas públicas relativas a la desaparición de la brecha digital”
domingo, marzo 23, 2008
La importancia de la Participación Ciudadana en la toma de decisiones públicas
Bueno, a continuación les entrego un extracto del borrador de mi informe de práctica, en donde busco entregar algunos conceptos que den un marco al informe.
Es como un disco inédito de un cantante, como un pintura escondida de un pintor, en fin.. lo entrego para el que quiera hacerse una idea de lo que estaba pensando este verano, y que vean que no sólo jugué solitario en la oficina (broma)..
Saludos y éxito.
Como ciudadano, entendemos desde un punto de vista jurídico a los chilenos que hayan cumplido dieciocho años de edad y que no hayan sido condenados a pena aflictiva (Constitución Política de la República de Chile, 2005). El inciso 2º del mismo artículo 13 agrega: "la calidad de ciudadano otorga los derechos de sufragio, de optar a cargos de elección popular y los demás que la Constitución o la ley confieran.
Aristóteles por su parte define al ciudadano como "quien tiene el poder de tomar parte en la administración judicial, o en la actividad deliberativa del Estado."
Siguiendo a Fernández (2007), lo que nos hace ciudadanos es la consideración de la realidad política como un factor dependiente de los sujetos que buscan instituir un orden social conforme a acciones y discursos que se mueven, teóricamente, independientes del sistema. Se observa en esta aseveración que le ciudadanía depende de la capacidad del individuo de buscar influir en el orden social.
El influir en la sociedad, que entendemos que es una sociedad política por excelencia, se realiza a través de la participación, que corresponde al conjunto de actividades mediante las cuales los ciudadanos, en virtud de sus derechos cívicos e intereses concretos, inciden en la formulación, implementación y evaluación de las políticas de gobierno otorgándoles de esta manera legitimidad (Fernández, 2007). Además implica el influir sobre la elección y evaluación de las personas que hacen esas políticas (Marquez et al, 2001). Del Piano y Sanhueza, en Marquez et al (2001) agregan que la participación ciudadana es la intervención de las personas y los colectivos en actividades que influyan en la agenda pública, en defensa y promoción de sus intereses sociales.
Es importante también indicar que la participación ciudadana representa la relación entre Estado y Sociedad Civil, o sea la intervención de los particulares en actividades públicas en tanto portadores de intereses sociales (Marquez, 2001). Se debe tener presente que la intervención de la sociedad civil debe ir mas allá del voto (Varas et al, 2006). Hay consenso entonces que una democracia robusta requiere participación ciudadana, un debate amplio y posiciones diversas sobre los asuntos públicos.
La sociedad civil es el espacio intermedio situado entre el Estado y la familia, poblado por grupos o asociaciones organizados separados del Estado y que disfrutan de cierta autonomía en relación a este último, y que son voluntariamente formados por miembros de la sociedad para proteger o ampliar sus intereses (White, 1994). Para Montesquieu y Tocqueville la sociedad correponde a un cuerpo intermedio entre el individuo y el Estado, que adquiere un papel preponderante como la única capaz de otorgar legitimidad democrática a procesos políticos y sociales (Cohen y Arato, 1992), eso sí, no se debe perder de vista que la sociedad civil organizada no puede florecer sin instituciones democráticas inclusivas (Bobbio et al, 1983).
Siguiendo a Habermas en Varas et al (2006), la deliberación de los ciudadanos en la esfera pública es la clave para la realización de los ideales de libertad, pluralismo y realización de toda sociedad democrática. Esta deliberación debe ser desde dentro del sistema democrático y de los principios liberales del pluralismo de valor (Cohen y Arato, 1992)
Este sistema democráctico debemos entenderlo en una primera instancia como un logro social improbable que debe ser entendido contextualmente. La particular autocomprensión de la democracia por los ciudadanos parte de ella como un dato, como un sistema necesario y exigible (Fernandez, 2007) Este sistema democrático se legitima entonces con la existencia efectiva de igualdad (No rawlsiana), en lo que se refiere a la institucionalización de mecanismos participativos tanto como medio de la correcta gestión pública.
Se desprenden dos conceptos que resultan interesante de entregar.
El Empoderamiento corresponde a apropiarse de algo, de imbuirse del poder conferido (Diccionario de Administración Pública del Ministerio del Interior, 2002). Este concepto es interesante al momento de abordar las implicancias de la participación ciudadana, que implica la asignación de poderes a la ciudadanía.
Como gobernanza se entiende la capacidad estratégica y tecno-política para ejercer gobierno en un escenario o situación. interacción entre sus distintos niveles (Diccionario de Administración Pública del Ministerio Interior, 2002), sobre todo cuando se produce cesión de competencias, por ejemplo en la interacción de la administración pública con el mercado y las organizaciones privadas o de la denominada sociedad civil.
La gestión pública es la manera de organizar el uso de los recursos para el cumplimiento de los objetivos y tareas del Estado (Subdere, 2006), la gestión pública se da en los organismos públicos (servicios públicos) que correponden a órganos administrativos encargados de satisfacer necesidades colectivas, de manera regular y continua. Están sometidos a la dependencia o supervisión del Presidente de la República a través de los respectivos ministerios, cuyas políticas, planes y programas les corresponde aplicar. (Art. 25, Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado).
Son los organismos públicos los que se preocupan por la creación, implementación y evaluación de las políticas públicas, que conceptualmente son los grandes lineamientos que el gobierno desarrolla[1] (ministerio Interior, 2002)
Al conocimiento del experto de la administración es necesario oponer el conocimiento del propio interesado, situación que puede y debe hacerse a través de formas de participación ciudadanas en las diferentes etapas de gestión administrativa. Si no existe control público de la discusión no habrá garantía de que ella se resuelva en función de los intereses públicos (Subdere, 2006)
Volviendo al tema de la participación ciudadana, se entiende que el Estado debe propiciar las instancias para participar, la Subdere(2006) indica que “es impensable la existencia de una real participación si no se promueven desde el Estado los mecanismos que lo hagan posible, coexistiendo con una sociedad civil organizada e interesada en las cuestiones públicas” .
Esto se ve plasmado con la agenda pro participación, presentado por el gobierno de Bachelet en Septiembre de 2006 que en el tema de participación ciudadana indica[2]:
• Cualificación de las Cuentas Públicas a nivel nacional como práctica de responsabilización de la administración pública ante los ciudadanos.
• Promoción de Minutas de Posición sobre Políticas Públicas como práctica de consulta ciudadana en el diseño de las políticas públicas sectoriales. Las minutas son documentos preparados y presentados por los responsables de las diversas instituciones del Estado. Las minutas deberán explicar el contenido y la lógica de una iniciativa o nueva política a un público relativamente extenso y heterogéneo. Las reparticiones gubernamentales publicarán en Internet estos documentos, estableciendo un período mínimo para la recepción de comentarios y observaciones ciudadanas sobre ellos.
• Diseño y Transferencia de Metodología de Diálogos Participativos entre autoridades políticas y representantes de la sociedad civil. Se trata de espacios a partir de los cuales se determinan compromisos y se definen roles de corresponsabilidad entre los actores involucrados. Lo anterior se hará a través de la transferencia de la metodología INCIDE (Inclusión de la Ciudadanía en el Diseño, Ejecución y Evaluación de las Políticas Públicas) de la División de Organizaciones Sociales.• Promoción y acompañamiento metodológico en la instalación de Consejos de Sociedad Civil en los órganos del Estado. Los Consejos de la Sociedad Civil estarán conformados por representantes de organizaciones de la sociedad civil vinculadas o con competencia en los temas específicos de cada ministerio o servicio público.
• Constitución de un Comité Interministerial de Participación Ciudadana (CIPAC),integrado por representantes de cada ministerio y servicio público a nivel nacional y regional, con el objetivo de incorporar y dar seguimiento a las agendas sectoriales de participación ciudadana.
Se intenta la búsqueda (al menos en el discurso) de una ciudadanía empoderada, interesada en los asuntos públicos, con demandas de tipo social, que participen activamente en el proceso decisional.
Se infiere que existe una búsqueda de una democracia poliárquica (Dahl), que implica la existencia de control social por parte de la ciudadanía. El control social se entiende como el mecanismo que permite a la ciudadanía, sobre la base de una información acabada acerca de un proyecto o programa determinado, aprobarlo, vetarlo y juzgar a sus ejecutores, de manera tal que asegura tanto la transparencia en la administración como el beneficio de la ciudadanía con la realización del proyecto y por ende su legitimidad democrática (Fernández, 2007).
Este control social se logra, aumentando los niveles de participación ciudadana desde el nivel más básico de información (difusión) hasta los niveles altos de decisión y control de la ciudadanía sobre las políticas públicas y quienes las implementan.
[1] En este punto el autor del presente trabajo no comparte que las políticas públicas sean los grandes lineamientos creados por el gobierno, sino que a eso se le debe agregar la función de creación, formulación, ejecución y evaluación que realizan los organismos públicos, y que están lejos de ser temas de carácter general.
[2] Fuente: pagina Web www.participa.cl
Es como un disco inédito de un cantante, como un pintura escondida de un pintor, en fin.. lo entrego para el que quiera hacerse una idea de lo que estaba pensando este verano, y que vean que no sólo jugué solitario en la oficina (broma)..
Saludos y éxito.
Como ciudadano, entendemos desde un punto de vista jurídico a los chilenos que hayan cumplido dieciocho años de edad y que no hayan sido condenados a pena aflictiva (Constitución Política de la República de Chile, 2005). El inciso 2º del mismo artículo 13 agrega: "la calidad de ciudadano otorga los derechos de sufragio, de optar a cargos de elección popular y los demás que la Constitución o la ley confieran.
Aristóteles por su parte define al ciudadano como "quien tiene el poder de tomar parte en la administración judicial, o en la actividad deliberativa del Estado."
Siguiendo a Fernández (2007), lo que nos hace ciudadanos es la consideración de la realidad política como un factor dependiente de los sujetos que buscan instituir un orden social conforme a acciones y discursos que se mueven, teóricamente, independientes del sistema. Se observa en esta aseveración que le ciudadanía depende de la capacidad del individuo de buscar influir en el orden social.
El influir en la sociedad, que entendemos que es una sociedad política por excelencia, se realiza a través de la participación, que corresponde al conjunto de actividades mediante las cuales los ciudadanos, en virtud de sus derechos cívicos e intereses concretos, inciden en la formulación, implementación y evaluación de las políticas de gobierno otorgándoles de esta manera legitimidad (Fernández, 2007). Además implica el influir sobre la elección y evaluación de las personas que hacen esas políticas (Marquez et al, 2001). Del Piano y Sanhueza, en Marquez et al (2001) agregan que la participación ciudadana es la intervención de las personas y los colectivos en actividades que influyan en la agenda pública, en defensa y promoción de sus intereses sociales.
Es importante también indicar que la participación ciudadana representa la relación entre Estado y Sociedad Civil, o sea la intervención de los particulares en actividades públicas en tanto portadores de intereses sociales (Marquez, 2001). Se debe tener presente que la intervención de la sociedad civil debe ir mas allá del voto (Varas et al, 2006). Hay consenso entonces que una democracia robusta requiere participación ciudadana, un debate amplio y posiciones diversas sobre los asuntos públicos.
La sociedad civil es el espacio intermedio situado entre el Estado y la familia, poblado por grupos o asociaciones organizados separados del Estado y que disfrutan de cierta autonomía en relación a este último, y que son voluntariamente formados por miembros de la sociedad para proteger o ampliar sus intereses (White, 1994). Para Montesquieu y Tocqueville la sociedad correponde a un cuerpo intermedio entre el individuo y el Estado, que adquiere un papel preponderante como la única capaz de otorgar legitimidad democrática a procesos políticos y sociales (Cohen y Arato, 1992), eso sí, no se debe perder de vista que la sociedad civil organizada no puede florecer sin instituciones democráticas inclusivas (Bobbio et al, 1983).
Siguiendo a Habermas en Varas et al (2006), la deliberación de los ciudadanos en la esfera pública es la clave para la realización de los ideales de libertad, pluralismo y realización de toda sociedad democrática. Esta deliberación debe ser desde dentro del sistema democrático y de los principios liberales del pluralismo de valor (Cohen y Arato, 1992)
Este sistema democráctico debemos entenderlo en una primera instancia como un logro social improbable que debe ser entendido contextualmente. La particular autocomprensión de la democracia por los ciudadanos parte de ella como un dato, como un sistema necesario y exigible (Fernandez, 2007) Este sistema democrático se legitima entonces con la existencia efectiva de igualdad (No rawlsiana), en lo que se refiere a la institucionalización de mecanismos participativos tanto como medio de la correcta gestión pública.
Se desprenden dos conceptos que resultan interesante de entregar.
El Empoderamiento corresponde a apropiarse de algo, de imbuirse del poder conferido (Diccionario de Administración Pública del Ministerio del Interior, 2002). Este concepto es interesante al momento de abordar las implicancias de la participación ciudadana, que implica la asignación de poderes a la ciudadanía.
Como gobernanza se entiende la capacidad estratégica y tecno-política para ejercer gobierno en un escenario o situación. interacción entre sus distintos niveles (Diccionario de Administración Pública del Ministerio Interior, 2002), sobre todo cuando se produce cesión de competencias, por ejemplo en la interacción de la administración pública con el mercado y las organizaciones privadas o de la denominada sociedad civil.
La gestión pública es la manera de organizar el uso de los recursos para el cumplimiento de los objetivos y tareas del Estado (Subdere, 2006), la gestión pública se da en los organismos públicos (servicios públicos) que correponden a órganos administrativos encargados de satisfacer necesidades colectivas, de manera regular y continua. Están sometidos a la dependencia o supervisión del Presidente de la República a través de los respectivos ministerios, cuyas políticas, planes y programas les corresponde aplicar. (Art. 25, Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado).
Son los organismos públicos los que se preocupan por la creación, implementación y evaluación de las políticas públicas, que conceptualmente son los grandes lineamientos que el gobierno desarrolla[1] (ministerio Interior, 2002)
Al conocimiento del experto de la administración es necesario oponer el conocimiento del propio interesado, situación que puede y debe hacerse a través de formas de participación ciudadanas en las diferentes etapas de gestión administrativa. Si no existe control público de la discusión no habrá garantía de que ella se resuelva en función de los intereses públicos (Subdere, 2006)
Volviendo al tema de la participación ciudadana, se entiende que el Estado debe propiciar las instancias para participar, la Subdere(2006) indica que “es impensable la existencia de una real participación si no se promueven desde el Estado los mecanismos que lo hagan posible, coexistiendo con una sociedad civil organizada e interesada en las cuestiones públicas” .
Esto se ve plasmado con la agenda pro participación, presentado por el gobierno de Bachelet en Septiembre de 2006 que en el tema de participación ciudadana indica[2]:
• Cualificación de las Cuentas Públicas a nivel nacional como práctica de responsabilización de la administración pública ante los ciudadanos.
• Promoción de Minutas de Posición sobre Políticas Públicas como práctica de consulta ciudadana en el diseño de las políticas públicas sectoriales. Las minutas son documentos preparados y presentados por los responsables de las diversas instituciones del Estado. Las minutas deberán explicar el contenido y la lógica de una iniciativa o nueva política a un público relativamente extenso y heterogéneo. Las reparticiones gubernamentales publicarán en Internet estos documentos, estableciendo un período mínimo para la recepción de comentarios y observaciones ciudadanas sobre ellos.
• Diseño y Transferencia de Metodología de Diálogos Participativos entre autoridades políticas y representantes de la sociedad civil. Se trata de espacios a partir de los cuales se determinan compromisos y se definen roles de corresponsabilidad entre los actores involucrados. Lo anterior se hará a través de la transferencia de la metodología INCIDE (Inclusión de la Ciudadanía en el Diseño, Ejecución y Evaluación de las Políticas Públicas) de la División de Organizaciones Sociales.• Promoción y acompañamiento metodológico en la instalación de Consejos de Sociedad Civil en los órganos del Estado. Los Consejos de la Sociedad Civil estarán conformados por representantes de organizaciones de la sociedad civil vinculadas o con competencia en los temas específicos de cada ministerio o servicio público.
• Constitución de un Comité Interministerial de Participación Ciudadana (CIPAC),integrado por representantes de cada ministerio y servicio público a nivel nacional y regional, con el objetivo de incorporar y dar seguimiento a las agendas sectoriales de participación ciudadana.
Se intenta la búsqueda (al menos en el discurso) de una ciudadanía empoderada, interesada en los asuntos públicos, con demandas de tipo social, que participen activamente en el proceso decisional.
Se infiere que existe una búsqueda de una democracia poliárquica (Dahl), que implica la existencia de control social por parte de la ciudadanía. El control social se entiende como el mecanismo que permite a la ciudadanía, sobre la base de una información acabada acerca de un proyecto o programa determinado, aprobarlo, vetarlo y juzgar a sus ejecutores, de manera tal que asegura tanto la transparencia en la administración como el beneficio de la ciudadanía con la realización del proyecto y por ende su legitimidad democrática (Fernández, 2007).
Este control social se logra, aumentando los niveles de participación ciudadana desde el nivel más básico de información (difusión) hasta los niveles altos de decisión y control de la ciudadanía sobre las políticas públicas y quienes las implementan.
[1] En este punto el autor del presente trabajo no comparte que las políticas públicas sean los grandes lineamientos creados por el gobierno, sino que a eso se le debe agregar la función de creación, formulación, ejecución y evaluación que realizan los organismos públicos, y que están lejos de ser temas de carácter general.
[2] Fuente: pagina Web www.participa.cl
lunes, marzo 03, 2008
Un conflicto de soberanías
Durante estos días, hemos observado como la región se ha visto sacudida por el conflicto de Colombia, Venezuela y Ecuador a propósito de las Farc.
No es mi intención el relatar los hechos, sino que mas bien me interesa realizar un ejercicio de análisis.
- Colombia y la soberanía Ecuatoriana: Como sabemos, Hay información de que Colombia traspasó su frontera con Ecuador, siguiendo a guerrilleros Farc.
Un Estado se constituye de 3 elementos: Población, Territorio y Soberanía. Y Ecuador no está excento de esta constitución.
Por tanto Colombia al cruzar la frontera con Ecuador con el fin de dar de baja al 2º hombre de las Farc, pasó a llevar la soberanía ecuatoriana.
- Relaciones con Farc: Desde Colombia se esta recibiendo información respecto a que los gobiernos de Ecuador y de Venezuela habrían mantenido contactos importantes con las Farc. Esto resulta inaceptable, pues las relaciones se deben dar entre Estados y no entre un Estado y una organización militar no legal inserto en otro Estado. Es particularmente sensible este punto.
- Explicaciones mutuas: El llamado de la comunidad internacional, al cual me adhiero, es el de solucionar el conflicto por la vía de la diplomacia. Las conversaciones entre estos tres paises deben ir de acuerdo a su relación de hermandad que históricamente han tenido.
Las conversaciones deben implicar la entrega de explicaciones por parte de Colombia a Ecuador por su traspaso de la frontera en una operación militar, una pedida de disculpas y un compromiso de no volver a hacerlo, respetando así la soberanía ecuatoriana. Ecuador y Vezuela, por su parte, deben dar explicaciones respecto a las supuestas relaciones con las Farc, terminándolas de immediato y comprometiéndose a no inmiscuirse nuevamente con Farc, respetando así la soberanía de Colombia.
Lo que no debe ocurrir nuevamente es que los gobiernos reaccionen pasionalmente, como lo hizo el Presidente Chavez solicitando en un programa en vivo la movilización de tropas a la frontera con Colombia, o como lo hizo el Gobierno Colombiano que sin tener toda la información de inteligencia entrag a la comunidad internacional una serie de datos inconexos y gravísimos (El tema del Uranio)
Si bien la disuación es una táctica aceptada en el mundo de la geopolítica, no debe ser la única estrategia a utilizarse, sino que se debe priorizar el acercamiento diplomático.
- Chile: Chile, como país influyente en la región, debe jugar un rol de mediación. Se necesita entonces que nuestro país se ofrezca desde ya para mediar en el conflicto.
La presidenta Bachelet ya entregó un apoyo indirecto al Gobierno del Presidente Correa, indicando que "Colombia debe dar explicaciones a la región". El apoyo se justifica, pues sabemos que Ecuador ha apoyado a Chile respecto a la postura por el conflide límites marítimos con Perú. Los dichos de Bachelet no son mas que la "vuelta de mano".
Sin embargo, sectores conservadores en Chile, criticaron a Bachelet por no pronunciarse respecto a las Farc. La respuesta del Gobierno de Chile fu a través del Canciller Foxley, quién condenó a las Farc y a los gobiernos que lo apoyan.
Es un conflicto en pleno desarrollo, que da para una serie de interpretaciones
Hay que esperar el desenlace, que si se da por el camino de la tolerancia, la diplomacia, por el peso de la historia y por el bien de la región, entonces será favorable
Alvaro Jorquera Mora
No es mi intención el relatar los hechos, sino que mas bien me interesa realizar un ejercicio de análisis.
- Colombia y la soberanía Ecuatoriana: Como sabemos, Hay información de que Colombia traspasó su frontera con Ecuador, siguiendo a guerrilleros Farc.
Un Estado se constituye de 3 elementos: Población, Territorio y Soberanía. Y Ecuador no está excento de esta constitución.
Por tanto Colombia al cruzar la frontera con Ecuador con el fin de dar de baja al 2º hombre de las Farc, pasó a llevar la soberanía ecuatoriana.
- Relaciones con Farc: Desde Colombia se esta recibiendo información respecto a que los gobiernos de Ecuador y de Venezuela habrían mantenido contactos importantes con las Farc. Esto resulta inaceptable, pues las relaciones se deben dar entre Estados y no entre un Estado y una organización militar no legal inserto en otro Estado. Es particularmente sensible este punto.
- Explicaciones mutuas: El llamado de la comunidad internacional, al cual me adhiero, es el de solucionar el conflicto por la vía de la diplomacia. Las conversaciones entre estos tres paises deben ir de acuerdo a su relación de hermandad que históricamente han tenido.
Las conversaciones deben implicar la entrega de explicaciones por parte de Colombia a Ecuador por su traspaso de la frontera en una operación militar, una pedida de disculpas y un compromiso de no volver a hacerlo, respetando así la soberanía ecuatoriana. Ecuador y Vezuela, por su parte, deben dar explicaciones respecto a las supuestas relaciones con las Farc, terminándolas de immediato y comprometiéndose a no inmiscuirse nuevamente con Farc, respetando así la soberanía de Colombia.
Lo que no debe ocurrir nuevamente es que los gobiernos reaccionen pasionalmente, como lo hizo el Presidente Chavez solicitando en un programa en vivo la movilización de tropas a la frontera con Colombia, o como lo hizo el Gobierno Colombiano que sin tener toda la información de inteligencia entrag a la comunidad internacional una serie de datos inconexos y gravísimos (El tema del Uranio)
Si bien la disuación es una táctica aceptada en el mundo de la geopolítica, no debe ser la única estrategia a utilizarse, sino que se debe priorizar el acercamiento diplomático.
- Chile: Chile, como país influyente en la región, debe jugar un rol de mediación. Se necesita entonces que nuestro país se ofrezca desde ya para mediar en el conflicto.
La presidenta Bachelet ya entregó un apoyo indirecto al Gobierno del Presidente Correa, indicando que "Colombia debe dar explicaciones a la región". El apoyo se justifica, pues sabemos que Ecuador ha apoyado a Chile respecto a la postura por el conflide límites marítimos con Perú. Los dichos de Bachelet no son mas que la "vuelta de mano".
Sin embargo, sectores conservadores en Chile, criticaron a Bachelet por no pronunciarse respecto a las Farc. La respuesta del Gobierno de Chile fu a través del Canciller Foxley, quién condenó a las Farc y a los gobiernos que lo apoyan.
Es un conflicto en pleno desarrollo, que da para una serie de interpretaciones
Hay que esperar el desenlace, que si se da por el camino de la tolerancia, la diplomacia, por el peso de la historia y por el bien de la región, entonces será favorable
Alvaro Jorquera Mora
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